2/25/2006

MIS CANDIDAT@S: Luís Alberto Gil Castillo.

(Foto: NUESTRO PUEBLO. Tunja. Dic 2005. Por Orlando Parra)
Cuando miramos el mundo de la política, no sólo en Colombia, sino en diversas partes del mundo, descubrimos algo: la política de las grandes ligas es hereditaria, es dinástica, es de familias…Podríamos arrancar por la familia Bush, pero mejor concentrémonos en Colombia y sólo tomemos dos ejemplos: el Señor Vargas Lleras, de Cambio Radical, nieto de Presidente, y el señor Santos, de la U, nieto de Presidente…bastan dos ejemplos para no hacernos muy extensos.
Es decir, la política parece un club cerrado donde a pocos se les deja realmente jugar, realmente incidir, realmente participar si no tienen un apellido…pero, qué pasa cuándo aparecen otros personajes, qué pasa cuando aparecen líderes con el poder suficiente para incidir, no solamente para que los inviten, sino para que los tengan que consultar…pues, obviamente, todas las estructuras de esos poderes intentan cerrar las puertas a ese nuevo actor al cual ya no solamente podrán invitar, sino que tendrán que consultar…y digámoslo, con el cual tendrán que concertar, negociar.

Eso es lo que ha pasado con “un tal Gil de Santander” “un tal ex guerrillero sindicalista que se volvió empresario”…hace 4 años, cuando decidió saltar de la Asamblea Departamental al Senado, fue invitado a todo, andaban “de pipí cogido con él”…de hecho, Convergencia Ciudadana, en ese momento una estructura en proceso de solidificarse en Santander, pero de la que apenas se oía en Colombia, apoyó a Uribe y al nieto del presidente Santos, Pachito. Hasta allí todo era un romance y de hecho se sabía que el viejo cacique liberal santandereano Serrano, pataleaba ante la pela que le estaba dando ese grupo y empezaba a atacar el tema de los recursos que las empresas cercanas a Gil o a Convergencia le proveían

Pero, lo que pocos contaban era que “El Tuerto ese”… con su “nadadito de zorro”…se les crecería en estos 4 años, primero liderando la obtención de poder local, de alcaldes, concejales y diputados por toda Colombia, con la cúspide en la gobernación de Santander, en las elecciones para el 2004…en ese instante, particularmente las estructuras del partido liberal, empezaron a oír más a Serrano…había que oírlo…de todos modos Gil, Herrera, Arenas, la pequeña bancada parlamentaria, seguía siendo una consentida del “club del poder”…

Pero el romance terminó, terminó en los últimos meses o semanas cuando los dueños del club entendieron tres cosas muy delicadas para ellos: Primera, que ni Gil ni Convergencia eran “peleles” ni eran “marionetas” ni eran “ovejas para el matadero” del ‘Mesías’ déspota que nos gobierna a favor de los grupos financieros, no. Convergencia era independiente, apoyaba cosas y criticaba otras…pero, al lado de ésta, la segunda les dio pavor: ¡Convergencia trabaja para obtener el 10% del Congreso de la República en estas elecciones! Y la tercera ya fue el colmo: Ni Gil ni Convergencia le bajaban la cabeza, ni siquiera -¡Oh, atrevimiento de ese desarrapado!- al sumo poder, al sumo poder de los gringos (se les olvidó que el tal Gil había sido del nacionalista M-19…) y entonces recibieron a Eleonora Pineda: el ser más frentero que hay en el Congreso. ¡Pero, qué descaro!...

Así las cosas, un grupo y un dirigente con esa independencia, y con la fuerza que quiere obtener, ya no puede ser un simple invitado, como lo dije atrás, Convergencia y Gil, con ese discurso de centro democrático, con esa defensa de la clase media y de los pequeños y medianos empresarios… se les convierte en una fuerza con la cual van a tener que gobernar el país…y eso, las familias que controlan el club no lo van a permitir tan fácilmente.

Lo demás, lo de las pasadas semanas, es historia…una historia donde lo único claro es lo que escribió la unidad investigativa de El Tiempo el domingo 12 de febrero: no hay ningún proceso judicial abierto contra Gil, pero también una historia que recuerda la campaña de desprestigio que le montaron al general Rojas Pinilla para las elecciones de 1970 y que, ni así, lograron ganarle: se las tuvieron que robar…tal cual como lo confesó públicamente el Ministro de Gobierno de la época el tigrillo Noriega, por cierto, su jefe era el abuelo de Vargas Lleras…¿Sucederá lo mismo?...

Ud., querido lector, a quien considero inteligente, entenderá éste juego, yo me limito a decirle que entre mis candidat@s, entre los nombres que respaldo para el senado está “el tal Gil”…Y SE VOTA POR ÉL MARCANDO EL LOGO DE CONVERGENCIA CIUDADANA Y EL NUMERO 2 EN EL TARJETÓN PARA EL SENADO…que ¿por qué? por lo que he dicho y, especialmente, porque yo soy, también y a mucho honor, “un tal Parra”…(plop!)

Add: La propuesta parlamentaria de Gil es sencilla: “Seguridad sin Hambre”…lo cual pasa por construir un nuevo pacto social definiendo estrategias que privilegien el desarrollo social sobre el crecimiento económico, siendo su eje el empleo: todo ello se plasma en proponer una reforma constitucional que reoriente las tareas del Banco de la República: que éste le de tanta
importancia al tema del empleo, como al de la inflación.

"Uribe es un ingrato": Senador Gil en: http://www.convergencia.org.co/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=82&Itemid=8