2/19/2006

Hipocrecia 3

Salud Hernández-Mora
OTRO ELEFANTE QUE NO SE VIO
El zorro
http://eltiempo.terra.com.co/opinion/colopi_new/saludhernandez-mora/
ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-2750871.html

Al ex gerente de la campaña del presidente Uribe le va aquedar difícil pedir a los demás lo que él no es capaz de hacer.
Fabio Echeverri es un viejo zorro del universo político. No necesita una curul ni una cartera ministerial para mandar. Le basta con estar al lado del trono para hacer y deshacer. No está claro qué hace y qué deshace, fuera de mover influencias. Lo único fijo es que tiene el cargo más apetecido de esas personas que pululan alrededor del poder: bastón de mando en Palacio sin despacho, responsabilidades ni horario. Así cualquiera rechaza salario estatal de estrato cuatro, más cuando se es rico y medio jubilado. A fin de cuentas, hay muchas formas de cobrar, no solo mediante una modesta mesada.
Pues bien, ese hombre inteligente quiere hacernos creer que hace tres años y medio no tenía la menor idea de quién era la ‘Gata’ cuando le recibió un abultado cheque para la campaña uribista. Alega, además, que, al tratarse de la donación de una empresa anónima, no tenía forma de conocer quiénes eran los socios. Que nadie le advirtió y que no había investigación abierta contra la empresa propiedad de la dueña de Magangué y parte de la Costa Atlántica.
–¿Acaso usted sabía? –suele preguntar al periodista que le interroga sobre el particular.
–Pues yo tampoco –acostumbra contestarse.
Qué pena, zorro Echeverri. Demasiado inocente para ser verdad. Usted era el gerente de la campaña, la persona que aceptaba los dineros, el máximo responsable de garantizar la limpieza de los fondos. Decir ahora que no vio el elefante o que el generoso donativo pasó la prueba de la Lista Clinton (y luego juran que los gringos no tienen arte ni parte en la política interna) no es suficiente.
Tendría que dimitir como gerente de campaña porque es poco ejemplarizante que maneje la reelección, si es que el Presidente pretende que le creamos cuando clama transparencia. Le va a quedar difícil pedir a los demás lo que él no es capaz de hacer. Pero, bueno, no hay el menor peligro de que el zorro pague los platos que rompe. Seguirá en su pedestal de arrogancia, despreciando las críticas. Pues bien, aunque no lo crea, esta vez más de un uribista purasangre ha torcido el gesto, incómodo, recordando tiempos pasados.
Porque no todo es cuestión de procesos judiciales abiertos, sino de ética y de política (y de gringos), como ocurrió en la depuración de las listas. Veamos si no el caso de Jorge Visbal, ex presidente de Fedegán. Nadie puede negar que lo adoran los ganaderos por su labor y que tiene asegurada su elección en la lista de la U. Pero no parece muy ortodoxo que le dieran, cuando se fue, una bonificación cercana a los dos mil millones de pesos por los servicios prestados a su antigua entidad. Puede ser legal, pero es impresentable.
Como tampoco tiene pase que Álvaro el ‘gordo’ García, de Sucre, sea uno de los candidatos del partido de Mario Uribe, o que el aspirante del Partido Liberal a la Cámara por ese departamento, Bayo García, lo presente como su fórmula en algunos carteles. Y, peor aún, que el presidente Uribe permita que esté en una lista que respalda de forma oficial.
Para quien no recuerde, le refresco la memoria. El ‘gordo’ García figura en una investigación de la Fiscalía por actividades relacionadas con el paramilitarismo. No digo más, aunque podría, porque la clase política tradicional de Sucre, que ha saqueado el departamento y de ahí su estado de postración, es muy aficionada a las demandas por calumnia, y ya me jarté de perder el tiempo en los tribunales. Si los sucreños votan por él, por Muriel Benito Rebollo o por Eric Morris, que después no lloren lamentando su ancestral atraso.
Hay un proverbio, o quizá me lo he inventado, que dice algo así como que quien le abre la puerta al ladrón conociendo su oficio, se parece mucho a un cómplice. Y eso, en política, debería, cuanto menos, tener condena electoral y moral.